Bastó un accidente en moto a los 13 años para que el destino de Nicolás Bisquertt tomara un rumbo diferente. Una vida llena de travesías y desafíos es la que ha construido hasta la actualidad, con una trayectoria deportiva como esquiador paralímpico que lo ha impulsado hasta la cima a sus 27 años, en una carrera que combina con sus estudios de ingeniería civil en la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Nacido en Rengo, comenzó a desarrollarse en este campo deportivo un año después de su accidente y a los 17 años -gracias a la Fundación Andes Mágico- descubrió que su verdadera pasión está en las competencias en la nieve. “Siento libertad y puedo hacer casi lo que yo quiera cuando estoy esquiando, no tengo muchos límites, por así decirlo”, confiesa.


La felicidad que le produce el deporte, además, se ha traducido en resultados. Participó en diversas pruebas en los Juegos Paralímpicos de Invierno en PyeongChang (Corea del Sur), en 2018, y de Beijing (China), en 2022, y en enero de 2024 hizo historia al ganar la primera medalla para Chile en un Mundial de Paraski: un bronce en la prueba de slalom gigante. En febrero del mismo año, ganó la primera presea para el país en una Copa del Mundo de Paraski, esta vez un bronce en la prueba de súper gigante en Veysonnaz, Suiza.
La buena racha no para: este año, obtuvo la medalla de oro en la prueba de Super-G sentado en los Juegos Mundiales Universitarios de Invierno en Bardonecchia, Italia, convirtiéndose en el primer chileno en alcanzar este logro, y consiguió la medalla de plata en la prueba de slalom gigante sentado en el mismo evento, consolidando su posición en el paraesquí alpino internacional. Actualmente se prepara para competir en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en Milano Cortina.
El secreto del éxito
Para el deportista, a sus 27 años, el trabajo duro es la clave para todo. También lo es el análisis crítico de por qué muchas veces las cosas no están funcionando. “Hay cosas que van a funcionar y otras que no, pero siempre hay que confiar en los procesos. Hay que tener claro que muchas veces el camino no es el correcto y hay que ser lo suficientemente autocrítico para darse cuenta de eso y solucionarlo”, afirma, y cuenta que su filosofía es pensar que cualquier cosa que se proponga se puede lograr en cierta medida: “Lo importante es esforzarnos realmente en eso”.
A su juicio, el éxito no siempre va de la mano con el cumplimiento de las metas, sino que se refleja en el camino recorrido para alcanzarlas. “Es plantarse en un minuto, mirar hacia atrás y estar orgulloso de todo lo que uno ha hecho, de haber dejado todo en el camino para lograr esa meta. Eso, para mí, básicamente es lograr la felicidad, eso es el éxito, decir ‘yo traté, lo logré o no lo logré, pero realmente disfruté el camino al intentar hacer eso’”, resalta.

Junto con ello, cree que el apoyo y el ambiente que lo rodea ha sido fundamental. “Hay que ser el primer impulsor de lo que uno busca”, dice, pero asegura que su familia y sus seres queridos han sido cruciales en este camino. Por ello, aunque la pasión por el deporte es lo que caracteriza a Nicolás, lo que realmente valora en la vida es volver de las competencias y disfrutar el tiempo con esas personas. “Compartir con ellos es lo que más me gusta”, asegura, y defiende que, en la vida, el tiempo de calidad con la gente que uno quiere entrega mucho más que lo material. “Me gustan los autos, me gustan esas cosas, pero lo que más disfruto realmente ahora es compartir. Llegué (a Chile) después de estar mucho rato afuera y vinieron amigos a almorzar, hicimos un asado apenas yo había llegado y no te imaginas cómo disfruté eso”, cuenta.
Esos momentos son lujos que lo acompañan en el camino hacia el éxito, una ruta que se encarga de mirar con optimismo. “El primer paso para cualquier cosa es intentarlo, porque si uno parte de la percepción de que no lo va a lograr, ya no tiene sentido”, dice el deportista. Para él, si alguien se apropia de la idea de que no va a poder realizar algo, lo más probable es que no lo logrará, por el simple hecho de ser la primera persona en convencerse de su propia falta de capacidad. “Lo negativo no va a sumar nunca”, enfatiza.
“Va a haber mucha gente que te va a decir que no, que no vas a poder, que no es posible. A cuántas personas seguramente les pasó eso y lo lograron. Y eso es lo más importante, creer en uno mismo”, concluye.
