No se trata del espectáculo en sí mismo, sino de la dedicación, la pasión, el amor, la entrega y la convicción que tiene la preparación y presentación de cada uno de ellos. Esa es la hoja de ruta de Paolo Bortolameolli, director de orquesta y recientemente nombrado director de la Filarmónica de Santiago y director titular de la Sinfónica Nacional Juvenil.
Pianista de profesión, Paolo ganó el Concurso Nacional de Chopin y el Concurso Nacional de Jóvenes Solistas y debutó internacionalmente con la Orquesta Nacional de Perú. Más adelante, se desempeñó como director asociado de la Filarmónica de Los Ángeles en Estados Unidos y participó como jurado en la reciente edición del Festival de Viña del Mar.
Además de su labor en importantes instituciones musicales, Bortolameolli ha enfocado gran parte de su carrera en la educación musical. A través de libros, cápsulas audiovisuales, el proyecto Ponle Pausa y el ciclo Clásica No Convencional (CNC), ha impulsado iniciativas que buscan acercar, compartir y democratizar el acceso a la música clásica. Este último proyecto, CNC, se caracteriza por intervenciones en espacios poco convencionales y la colaboración con artistas visuales y lumínicos, abriendo nuevas formas de experimentar la música.